Abrir una cuenta bancaria en el extranjero

 

Su cuenta bancaria en el extranjero

Abrir una cuenta bancaria en el extranjero responde a una variedad de necesidades y puede resolver algunas dificultades relacionadas con frecuentes viajes de tipo profesional o personal, una actividad económica orientada al exterior, la búsqueda de un país ofreciendo una mayor estabilidad de su sistema bancario, o una expatriación.

¿Por qué abrir una cuenta bancaria en el extranjero?

Las razones son variadas:

  • Evitar ciertos costes relacionados con reintegros y pagos con tarjeta en un país extranjero al que se viaja con frecuencia.
  • Recibir y emitir pagos de manera más económica y rápida en el país donde se abrió la cuenta.
  • Aprovechar mejores inversiones y nuevas oportunidades financieras.
  • Preparar una inversión inmobiliaria en un país extranjero.
  • Buscar privacidad (en el caso de Suiza).
  • Beneficiarse de medios de pago en caso de quiebra personal.
  • Realizar estudios,  prácticas o trabajar en el extranjero.

¿Quién puede abrir una cuenta bancaria en el extranjero?

Cualquier persona que tenga la mayoría de edad puede abrir una cuenta en el extranjero en el país de su elección, particularmente en Europa.

¿Cuál es el marco legal en Europa?

En los años 80,  la Comunidad Europea puso en marcha un programa de medidas para aplicar un marco normativo que permite a los bancos ofrecer servicios bancarios en cualquier país de la Unión Europea.

Para ello, se llevaron a cabo dos directivas:

– La primera directiva, sobre la liberalización de los movimientos de capitales, adoptada en 1988 y con entrada en vigor el 01.07.1990, permite a los ciudadanos europeos mantener cuentas bancarias en cualquier Estado miembro de la Comunidad Europea, hacer o recibir pagos hacia o desde cualquier otro Estado miembro sin control de cambios u otra restricción (Directiva del Consejo 88/361/CEE de 24 de junio de 1988 para la aplicación del artículo 67 del Tratado – DO L. 178 de 8.7.1988, p.5 ).

– La Segunda directiva, aprobada en 1989 y que entró en vigor el 01.01.1993, autoriza a los bancos de la Comunidad Europea a prestar servicios bancarios en toda la UE sin tener que establecer una sucursal o una oficina en el país donde los clientes residen (Segunda Directiva 89/646/CEE del Consejo, de 15 de diciembre de 1989, para la coordinación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas relativas al acceso a la actividad de las entidades de crédito y a su ejercicio, y por la que se modifica la Directiva 77/780/CEE (DO L 386 de 30.12.1989, p.1).

¿En qué países puedo abrir una cuenta bancaria?

Como hemos visto, es posible abrir una cuenta en cualquier país miembro de la Unión Europea, bajo la condición de aceptación de la solicitud por parte del banco. Todo depende de las necesidades de cada uno. Por razones prácticas, se recomienda hacerlo en un país vecino y de cultura bancaria similar.

¿Cuáles son las características de una cuenta en el extranjero?

Las cuentas corrientes de los bancos extranjeros tienen las mismas características que las cuentas españolas:

  • Disponen de un IBAN (y de un BIC / SWIFT para las cuentas de los bancos europeos).
  • Proporcionan medios de pago (tarjetas bancarias en todos los casos).
  • Pueden ser remuneradas y ofrecer un seguro adicional.
  • Pueden recibir y transferir fondos, incluyendo por Internet.

¿Cómo se puede abrir una cuenta en el extranjero?

Los procesos para la apertura de cuentas bancarias en los países de la zona Euro son similares: basta con proporcionar un documento de identidad vigente y un comprobante de domicilio así como una factura doméstica. En algunos casos, se puede exigir un justificante de residencia y/o nómina. Ciertos bancos permiten la apertura de cuentas a distancia, otros requieren el desplazamiento de los clientes, generalmente para autenticar la firma. Para abrir una cuenta fuera de la zona Euro, procedimientos y controles adicionales pueden ser necesarios.

¿Cuáles son los costes asociados con la gestión de estas cuentas?

Las cuentas bancarias de no residentes tienen comisiones de gestión que suelen ser más importantes que las de residentes. Sin embargo, esto es relativo ya se puede encontrar bancos extranjeros que practican la misma política de precios que para las cuentas residentes con el fin de atraer a los clientes extranjeros. Éste es el caso en España y en Bélgica.

¿Y los impuestos?

Siempre es necesario cumplir con las obligaciones fiscales de su país de residencia. Las cuentas bancarias en el extranjero deben ser declaradas a las autoridades fiscales en la declaración de renta. También las ganancias  que provengan de una cuenta de ahorro en el extranjero deben ser declaradas.